“Y me enamoré de tus formas, me enamoré de tu brillo
Me enamoré del placer de sentirte palpitar dentro de mí”
-Eugenia Herrera –
El miedo o temor es una de las emociones más antiguas de las que se tenga registro, está usualmente se asocia a vivir experiencias no agradables; esta experiencia solo existe en la mente de quien lo sufre y no necesariamente suele concretarse. Y no es que sea malo, nada es malo ni bueno, pues en ocasiones este sentimiento se convierte en un mecanismo de supervivencia.
Según la Real Academia Española (RAE), el miedo se define como angustia por un riesgo o daño real o imaginario, también como recelo o aprensión que alguien tiene de que le suceda algo contrario a lo que desea.
Y es que cada una de nosotras es distinta, así como como son distintos nuestros temores ante lo que se pueda presentar en nuestra vida. Podemos sentir miedo a tener los hijos y también a no tenerlos, al compromiso, a quedarnos solas, a no tener pareja, a que alguien invada nuestra intimidad, miedo a fracasar, al ser exitosas, miedo a otras mujeres, a defraudar y no cumplir las expectativas de los demás, miedo a ser en algún momento de nuestras vidas líderes, al sexo, a la intimidad, al placer, a la muerte, a la enfermedad, miedo a estar vivas y a vivir.
Vemos al miedo como parte de nosotras, lo acobijamos y nutrimos con nuestros pensamientos y acciones. ¡Y que poco agradecido es este sentimiento, porque la gran mayoría de las veces nos paraliza, imposibilitando el movernos y avanzar!
Partiendo de lo platicado en mi artículo anterior, puedo decirte que energéticamente hablando el útero como guardador de memorias también alberga nuestros miedo e inseguridades. Un ejemplo latente son las mujeres que tiene dificultades para concebir, ya que inconscientemente el miedo representa temor a parir y no se trata sólo de bebés, recordemos que también se paren proyectos e ideas, pues este órgano es el hogar donde se gestan emociones y vida.
Otro ejemplo son los miomas, estos son refugio de todos aquellos sentimientos que pueden tener algunas mujeres. Los resentimientos, miedos, culpas, tristezas y abusos de cualquier índole; forman un fibroma que está lleno energéticamente de desvalorización hacia ellas mismas, el cual durante el período fértil se instaura en su útero, yá que es precisamente en la etapa de fertilidad, cuando una mujer puede sentirse incapaz de concebir o dar vida.
En el caso de cáncer en el útero, según la biodecodificación, se refiere a los principios del hogar nutricio, a las actitudes y comportamientos en relación con éste. Pues el cuello uterino es la representación de la matriz original, el hogar materno. Los miedos y temores aunado a otros sentimientos como la ira, inseguridad y culpabilidad, seguidos de desvalorización con relación a quien soy y lo que soy capaz de realizar pueden generar este tipo de desarmonía que afecta al caldero pélvico. Como podrás ver el miedo también influye en la salud de este órgano maravilloso. De nosotras como mujeres depende el desprendernos de creencias limitantes, así como de los miedos y verlos como algo que fué creado por nuestra mente y que no es real.
Como conclusión, es importante que la energía uterina esté siempre balanceada, yá que tiende a perder equilibrio con nuestras actitudes, miedos e inseguridades. No debemos olvidar que es el centro que nos conecta con la energía de la Diosa que crea y sustenta la vida, la energía de esa madre amorosa y con fuerza femenina que sólo nosotras poseemos.
Sat Nam.

Si efectivamente nuestras creencias nos llenan muchas veces de miedos a tantas cosas, a mi en lo personal a gestar mis proyectos, gracias mi querida Eugenia 🙏💓
Pues a vencer los miedos! Sintiendo mucho amor en tu caldero pélvico y llenándolo de luz. Te abrazo desde el corazón
mi querida Eugenia, Gracias!!. Que importante es saber disolver las emociones, para que nuestro cuerpo fisico se encuentre sano. A medida que me valore, me responsabilice y tome consciencia, la armonia se refleja en un cuerpo fisico armonico.
Así es mi querida Silvia. Mientras más concientes somos más sanamos. Un abrazo desde mi corazón
Que maravilloso tener la oportunidad de contar con el apoyo de esta información, por cultura en muchas de las ocasiones solo se aprende a reprimir nuestras emociones.
Por ello, millones de gracias bendito universo por brindarme la posibilidad de encontrarme en esta vida, con mi hermosa amiga Eugenia.
Mi hermosa amiga Martha. Agradezco también al universo el poder coincidir contigo en el aquí y el ahora. Te abrazo desde mi corazón!