“Y descubrí que mientras hablaba con ella
era luz lo que emitía. Entonces me dí cuenta que era yo misma
y decidí ser una sola”
Eugenia Herrera
Todo ser humano es un ser vibratorio al igual que todo en el universo y es que somos energía somos un micro cosmo en un macro cosmo, poseemos moléculas, electrones y protones que vibran dependiendo de la frecuencia en la cual estemos, es decir, como pensemos, hablemos y actuemos.
En otras palabras, así como piensas sientes, así como sientes vibras, así como vibras atraes.
Te lo explico:
Si miramos nuestro alrededor, podremos notar que estamos rodeados por objetos materiales de diferentes colores, texturas y densidades, todas estas cosas poseen energía y por ende una vibración. Esta vibración genera un movimiento que a su vez genera energía. De allí el principio de que todo vibra y se mueve, nada está estático, todo está en movimiento desde alguna perspectiva.
Este movimiento generado se le llama frecuencia vibratoria, la cual se describe como la cantidad de veces que oscila (sube o baja) una onda de energía durante un segundo.
El ser humano esta formado por protones y electrones, estos responden a la energía y dependiendo de la frecuencia vibratoria que emane su vibración se eleva o baja.
Cada pensamiento y sentimiento tienen una vibración que puede ser medida, transformada o recodificada con nuestra mente, un ejemplo es cuando piensas desde el dolor, la frustración, el miedo el odio la frecuencia vibratoria es baja, pero si los pensamientos vienen desde el amor, la felicidad la dicha y el gozo la frecuencia es alta.
Pero no solo esto hace que baje o suba la frecuencia vibratoria: las compañías, lo que estás mirando u observando, la música que oyes, las palabras, el ambiente en el cual estás, pueden bajar o subir esa frecuencia.
¿Como hacer para mantener la frecuencia vibratoria alta?
Estas son algunas cosas que puedes hacer para elevar tu frecuencia vibratoria:
– Cuando un pensamiento negativo aparezca, reconocerlo, agradécele por aparecer y luego deshacerte de él, cámbialo por alguna afirmación positiva que se adecúe al pensamiento.
– La alimentación influye, come balanceado y de forma sana, disminuye los azucares y alimentos procesados, esto hará que te sientas ligero y más activo, por ende, feliz.
– Dedica parte de tu tiempo a realizar alguna actividad física o simplemente camina.
– Mantén una actitud coherente, lo que piensas dices y haces tienen que ir de la mano para lograr un equilibrio.
– Vive el presente, el pasado pasó y el futuro no ha llegado, vive tú ahora. No busques en el pasado la tortura de tú presente.
– Confía en ti y en las capacidades que posees. Cree en ti misma, reconócete como el potencial ilimitado que eres.
– Elimina los juicios y más los propios, recuerda que como ser humano puedes equivocarte, pero más allá de esto, esa equivocación se transforma en un aprendizaje, no te juzgues ni juzgues a los demás.
– Perdona y perdónate, libérate de resentimientos y de todo aquello que pueda perturbar tu salud mental y emocional.
– Organiza tus espacios y elimina todo aquello que no uses, mueve la energía, pues al sacar todo aquello que no usas das paso a nuevas cosas. Esto también se aplica a tu espacio interior.
– Por ultimo pero no menos importante SONRÍE.
Namasté.
