“Y me miré a los ojos frente al espejo y en ellos ví a mi madre,
ví a mi abuela, ví a otras mujeres que como yo
también se miraban al espejo y preguntaban quién era yo»
-Eugenia Herrera-
Cuando estaba niña pensé que era hija adoptiva de mi madre, ella tan hermosa con su piel clara, mis hermanas iguales a ella, mi hermano su retrato en masculino y yo el frijol negro de la familia. Realmente era la única que me parecía a mi padre en versión femenina. Hacía de todo para parecerme a ella y para parecerme a mis hermanas. Más tarde cuando crecí, me dí cuenta que no importaba si físicamente me parecía a ella, estaba siguiendo patrones emocionales que había copiado de ella y de mi clan, fué entonces cuando aprendí que yo era única e irrepetible y que no tenía por qué seguir los modelos emocionales ni de ningún tipo de mi madre y de mis hermanas.
Y es que estas lealtades familiares se definen como una fuerza, que hace mover a una persona hacia una dirección, sin tener conciencia de por qué lo hace. Es decir, Se mueve hacia esa lealtad inconsciente de uno de los miembros del clan y esto hace que se repitan patrones y conductas. Ejemplo de ello es cuando somos niños; inconscientemente entendemos que en la familia hay reglas que no necesitan ser explicadas verbalmente las cuales debemos seguir; en ese momento comenzamos a repetir patrones yá que como niños tememos de perder la atención o el amor de nuestros padres, hermanos o familiares.
Desde los tiempos antiguos el ser humano tiene arraigado el sentido de pertenencia, es de vital supervivencia el pertenecer a una tribu, a una manada, pues de ello depende la evolución y seguridad de la especie; de manera inconsciente se crean lazos de lealtad invisibles y estos lazos son los que hacen que nos sintamos miembros de ese clan. En ocasiones estos patrones son destructivos, de abandono, ansiedad, ira, culpa, soledad e incluso de enfermedad y todo por no ser rechazado en la familia. El romper con esta lealtad es tu responsabilidad y no estoy diciendo que es algo fácil.
¿Pero, cómo podemos romper con estos patrones?
Realmente en ocasiones el simple hecho de tomar conciencia del patrón repetitivo permite convertir esa secuencia de comportamientos. En otras, el aceptar estos esquemas lleva tiempo por lo cual es requerida la intervención y aplicación de terapias que pueden ayudar a desprenderse de ideas y lealtades.
Empieza a mirar tu mundo tal y como es y haz un contrato contigo misma y con lo que crees, esto sin duda alguna te hará crecer como persona. Acepta tu pasado y perdona. Pero realmente ese perdón debe comenzar por tí. Abraza con amor tus esquemas del pasado y liberalos porque fueron grandes maestros de vida. Vive el hoy, el ahora, el momento presente sin juzgarte ni criticarte.
En conclusión, puedo decirte que cuando tomamos conciencia de ese patrón que estamos repitiendo, empezamos a elegir diferente, observando nuestros pensamientos e ideas sin justificar lo que hacemos y aceptándonos como somos sin hacernos juicios; comprendiendo que el pasado es un gran maestro que nos deja una enseñanza maravillosa y sobre todas las cosas que veamos a nuestra familia con amor incondicional y desde el corazón; en ese momento empezaremos a romper esos modelos familiares.
Namasté.

Que importante es conocer la nuestra historia familiar, para descubrir por qué tenemos bloqueos, un abrazo de luz mi querida Eugenia muchas gracias por aportarnos esta información 🙏💓
Un abrazo desde mi corazón mi querida Rufina
Felicidades Eugenia!!! Todo lo que transmites es cierto y contribuyes en el despertar de las hermosas mujeres que somos!! Besos!!
Gracias! Aprendiendo de grandes maestras y maestros! Te abrazo desde mi corazón
Nacemos y nos desarrollamos dentro de una familia, por ello crecemos con la idea de que todo lo que al interior de esta se hace, dice, el comportamiento, forma de pensar, etc etc, es una verdad total.
Sin embargo, cuando convivimos con personas fuera del entorno familiar, identificamos otras formas de pensar y vivir.
Y es hasta ese momento en el cual tomamos conciencia o la decisión de modificar los patrones, y sólo el «sabio tiempo» y nuestra convicción nos Indican si fue acertada la decisión.
Y sólo él amor a sí mismo, nuestros ideales y convicciones nos harán «movernos» del lugar donde nos encontramos.
Con Amor, un abrazo de Luz
Mil gracias por compartir mi querida Eugenia.
Muchas gracias por tu aporte. Un abrazo desde mi corazón!